Mientras el mundo se centraba en cómo Estados Unidos se protegía de la llegada de un huracán, la India quedaba completamente anegada. Esta mujer en Chandipur (Bihar) es una de las cientos de miles de personas que esperan a ser evacuadas por unas inundaciones que han afectado a más de 2,5 millones de personas y han matado a más de un centenar. Cifra que puede parecer ridícula frente a los 2.000 muertos que se teme que se contabilicen cuando aparezcan los cuerpos de los desaparecidos.