La búsqueda del placer es algo tan inherente a la experiencia humana que muchas veces se le resta importancia. Experimentar placer es fundamental para mantener un equilibrio físico y mental. Es verdad que la situación que viven algunas personas puede dificultar el disfrute de ciertos placeres. En algunas culturas el placer no es fomentado por considerarse pecaminoso o demasiado mundano. No obstante, desde el punto de vista de la salud y del equilibrio psicológico, experimentar placer con una cierta regularidad resulta muy beneficioso.