NUEVA YORK (ESTADOS UNIDOS).- La Gran Manzana siempre ha destacado por sus arriesgadas apuestas a la hora de sentarse en la mesa. Primero reunió sobre los 62 kilómetros cuadrados que ocupa Manhattan todas las cocinas del mundo y después se encargó de inventar y reinventar cómo degustarlas. Su última aportación es la de comer con los ojos vendados y sin poder elegir el menú.
Se acabó aquello de comer con los ojos en Nueva York, o como mínimo para todos aquellos que apuesten por una velada a oscuras, de las que organiza casi cada semana la comunidad Dark Dining Projects' y en las que los comensales se dejan llevar por el criterio de otros para elegir los platos.
Comer tirado en una cama o sobre un escenario de Broadway han sido algunas de las tendencias que han instaurado en los últimos años en la Gran Manzana, donde últimamente destaca la de disfrutar de la comida tan sólo con el paladar, sin dejar que la apariencia de los alimentos ayude en algo.
Ese es el objetivo de los encargados de una iniciativa que atrae en cada uno de sus actos a una media de cincuenta personas, en su mayoría de entre 30 y 40 años, que quieren disfrutar del arte de comer, y también de beber, de una manera totalmente diferente, aunque para ello no vean ni con quién comparten mesa.
Se trata de hacer una reserva, en la que se debe indicar si se es alérgico a algún alimento o condimento, y llegar relajado y dispuesto a cenar desafiando el paladar, algo que se consigue tras "unos cinco minutos de nervios", según cuenta Dana Salisbury, organizadora de estos eventos.
"Después de ese momento, todo el mundo se suele relajar, se oyen risas por todas partes y empieza el disfrute de los sentidos", cuenta Salisbury, quien dice que no es muy difícil comer con los ojos vendados, "porque todos sabemos donde tenemos la boca". El menú de cada noche es un secreto bien guardado que no se descubre ni siquiera a la hora de degustar la comida. Se desvela al final de la noche, cuando cada comensal recibe una copia sellada que rinde cuenta de lo que ha disfrutado con los ojos cerrados.
Si quieres firmar tus comentarios, regístrate o inicia sesión »
En este espacio aparecerán los comentarios a los que hagas referencia. Por ejemplo, si escribes "comentario nº 3" en la caja de la izquierda, podrás ver el contenido de ese comentario aquí. Así te aseguras de que tu referencia es la correcta. No se permite código HTML en los comentarios.
me encantaría ir a ese restaurante a darle vida al gusto, el olfato y el tacto mmmm :) +
Apostamos por Un pingüino en mi ascensor para Eurovisión. Vota y podrás irte a Moscú con ellos.
La ministra se saltó el protocolo en favor de la modernidad. El smoking no ofende a nadie.
Gervasio Sánchez estrena blog en soitu.es. Sus fotos son un grito de denuncia en los escenarios del dolor.
La fragilidad puede venir con belleza y fascinación. Para muestra, Goldsworthy o Gego
Lo sentimos, no puedes comentar esta noticia si no eres un usuario registrado y has iniciado sesión.
Si quieres, puedes registrarte o, si ya lo estás, iniciar sesión ahora.