El otro día hablábamos con un amigo abogado, aspirante a juez. Y él argumentaba que el estudio de las leyes es equivalente al estudio de las sociedades. Porque las leyes, en cierto sentido, reflejan el nivel en el que se encuentra cada sociedad. Nos pareció un argumento interesante. Continuó abordando el tema del sexo y preguntaba si ocurría lo mismo con la sexualidad. Aunque él era de la opinión de que, por ejemplo, en el sexo ya estaba todo visto y no podía haber demasiadas novedades.
A partir de ahí tuvimos un interesante debate al respecto y comentábamos que el Marqués de Sade y sus prácticas se han quedado un poco anticuadas. El Marqués de Sade se caracterizó por ir más allá de lo convencional y de lo que era permitido en su época.
Causó una gran conmoción en determinados sectores por las descripciones de sus variadas prácticas sexuales. Quizás, en ese sentido, su espíritu quizás todavía permanece. Actualmente, salen a la luz a través de internet parafilias que son propias de esta época. En décadas anteriores hubieran parecido provenir del terreno de la ficción.
Un importante aspecto que contribuye a que salgan a la luz las variantes sexuales minoritarias es el hecho de que internet ha permitido y facilitado el contacto entre estos grupos, ofreciendo, aunque parezca paradójico, intimidad para expresar los sentimientos y anonimato. Una vez que se cuelga una página en la red se crea la posibilidad de encontrar a personas afines en cualquier rincón del mundo. Y puede que estén a la vuelta de la esquina. En el caso de las prácticas de variantes sexuales poco comunes, internet ha facilitado que muchas de ellas puedan llevarse a cabo, cuando quizá en otra época esto hubiera sido imposible.
Es posible encontrar parafilias que son sumamente vejatorias y que pueden llegar a causar repulsión por parte de las personas más sensibles. Hay parafilias que son el reflejo de algunas patologías en quien las practica. Recordemos que el término 'parafilia', desde un punto de vista clínico, hace referencia a la excitación sexual como respuesta a objetos concretos o situaciones específicas. El problema de las parafilias deviene de la dificultad que puede tener la persona para excitarse si no se dan las condiciones que les resultan imprescindibles.
Independientemente del aspecto moral de la cuestión, hay parafilias que suponen un gran riesgo para la salud física y mental de quienes las practican y otras que implican serios peligros para quienes son sometidos a ellas, así como para la sociedad en general. Hace poco hablábamos de una parafilia bastante perniciosa en el post Barebacking: A pelo.
El concepto de salud sexual, siendo una premisa necesaria para un buen sexo, no es asumido por todo el mundo. Conocemos demasiadas historias de personas que se dejan llevar por la fantasía y terminan realizando prácticas sexuales que suponen un serio riesgo para su integridad, física y mental.
¿Qué parafilias consideras que no hubieran sido posibles hace unas décadas? ¿Qué parafilias crees que son posibles gracias a la existencia de internet? ¿Hay alguna parafilia que te interese en particular?
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