Las comparaciones entre Amy Winehouse y Duffy son inevitables. Pero sólo si se ciñen a lo estrictamente musical porque en lo que a look, actitud y personalidad se refiere no puede haber más distancia entre ambas cantantes de soul. Si la semana pasada se esperaba con incertidumbre la actuación de Amy en Rock in Río, la llegada de Duffy a España ha sido como se esperaba.
Lejos de los problemas con las drogas y de los ataques violentos de su antecesora, Duffy llega a nuestro país sin armar más alboroto que el que despierta entre sus fans. Está aquí para presentar su álbum 'Rockferry', que ya ha llegado a ser número uno en las listas inglesas, y en él que ha metido mano el que fuera ex guitarrista de la ya mítica banda de brit pop Suede, Bernard Butler.
Duffy es la antítesis de Amy, pero aún así no se la puede quitar de encima. Es casi imposible leer sobre la cantante galesa sin que las palabras malditas 'Amy Winehouse' la persigan. Pero Duffy, que hizo sus primeros pinitos como cantante en la versión galesa de Operación Triunfo, sigue con su atuendo impecable (polos de Lacoste, vestidos rectos por debajo de la rodilla y una melena rubia y cuidada), con su sonrisa friendly y con paso firme demostrando que el soul pop está de moda y que aquí está ella para aprovechar lo que Amy tira por la borda.
Su primer sencillo, 'Mercy', posee todo lo que debe tener un hit: es pegadizo, tiene clase y un buen videoclip. Con él Duffy ha devuelto la nostalgia a los fanáticos de las divas de los 60 y ha conseguido que medio mundo tararee su estribillo: "you got me begging you for mercy, yeah, yeah, yeah."
Ayer tocó en la sala Ratmatazz de Barcelona y no defraudó a los que esperaban a una cantante profesional y elegante. Una hora y pico de concierto con una Duffy entregada que incluso intentó hablar unas palabritas de español. Hoy le toca el turno a Madrid. Las entradas llevan tiempo agotadas para su concierto en Joy Eslava. Y es que Duffy, que ya ha vendido más de dos millones y medio de discos, parece que tiene claro que lo que debe hacer ahora es conquistar poco a poco a su público y esperar que el fantasma de Amy desaparezca por sí solo.
¿Has visto a Amy Winehouse y a Duffy en directo? ¿Cuál de las dos crees que es mejor?
Si quieres firmar tus comentarios, regístrate o inicia sesión »
En este espacio aparecerán los comentarios a los que hagas referencia. Por ejemplo, si escribes "comentario nº 3" en la caja de la izquierda, podrás ver el contenido de ese comentario aquí. Así te aseguras de que tu referencia es la correcta. No se permite código HTML en los comentarios.
La pregunta correcta es: ¿habría llegado tan lejos Duffy si Amy no hubiera existido? +
La policía ha puesto fin a la aventura de David Murcia, mezcla de genialidad e ilegalidad.
'Appaloosa' recupera el cine en estado puro: forajidos, pistoleros y mujeres de armas tomar.
El jefe de redacción de los discursos de Obama es guionista.
Una joven egipcia creó un grupo en Facebook para animar a la gente a montar en bici.
Lo sentimos, no puedes comentar esta noticia si no eres un usuario registrado y has iniciado sesión.
Si quieres, puedes registrarte o, si ya lo estás, iniciar sesión ahora.