Iniciar sesión | Registrarse | ¿Por qué registrarse?
  • Podrás comentar las noticias con el nombre que elijas
  • Podrás subir tus noticias en soitu.es y guardarlas en tu propia página

Bar Néstor

  • De un lugar que es como el Mibu, pero en cristiano
  • Y de una ensalada de tomate para chuparse el bigote
Por GLOTONIOS
Actualizado 26-08-2008 09:28 CET

Echar flemas, aunque sea con guante blanco, abre el apetito. Nada reconforta más que el Bar Néstor, en Calle Pescadería 11 de la parte vieja donostiarra. Barra corta y local castizo con tres monstruos detrás haciéndotelo pasar teta -Piluca, Néstor y Tito-, atendiendo de lo lindo, amables, simpáticos, positivos, supervitaminados y mineralizados, como Super Ratón.

El local dispone de una única mesa bautizada con el número diecinueve, que está siempre a rebosar. Por tan fausto motivo, su nutrida clientela no tiene reparos en jamar de pie, como mandan los cánones de las milicias romanas.

Hacen sólo dos tortillas de patata al día, una por la mañana, otra por la tarde: idiota el que no corra. La patata bien pochada, con vetas de cebolla muy tostada, jugosa y con las apreturas de una porno star.

Las gildas son mundiales, estimulan al sediento después del primer trago y su menú es único, como en las grandes casas de comida japonesas. En Donostia no vamos a ser menos, buenos somos.

Ensalada de tomate con sal y aceite de oliva del de beber a morro. Los cachos aliñados saben a mermelada. Néstor habla y sueña con los tomates, en sus peores pesadillas las tomateras se mueren arrasadas por la roña que las devora y una epidemia extingue la especie de la faz de Europa. Interviene la FAO. Cágate lorito.

Guindilla fresca y pimiento de Gernika frito de segundo. Toma pan y moja. Los pedacitos de sal adormecen la lengua y la cerveza fresca resucita células ya muertas.

Y para terminar, extraordinaria chuleta asada bien torrada, jugosa y con el corazón sonrosado, caliente. Sin alardes ni cuentos chinos de parrillas supersónicas o procedencia de cortes de cabaña criada en el mismísimo Japón, masajeada y alimentada de cerveza con gaseosa y trigo sarraceno. En el Néstor, a la chuleta le llaman chuleta. Y punto.

Queso del país, tejas, cigarrillos de Tolosa y expresso. Tienen un orujo blanco y de café para quitar el hipo. 35 euracos por barba. Teléfono 943424873. Tonto si no vas, ya estás tardando, mueve el culo, coño.

Paga la jamada Juliano el Apóstata, mi padre putativo, al que es difícil superar en puto amo de la barraca. ¿Qué difícil? ¡Imposible! Es tan grande que no cabe en el mapa. ¡Con qué porte sale en el vídeo!

Di lo que quieras

Aceptar

Si quieres firmar tus comentarios, regístrate o inicia sesión »

En este espacio aparecerán los comentarios a los que hagas referencia. Por ejemplo, si escribes "comentario nº 3" en la caja de la izquierda, podrás ver el contenido de ese comentario aquí. Así te aseguras de que tu referencia es la correcta. No se permite código HTML en los comentarios.

DI LO QUE QUIERAS

Lo sentimos, no puedes comentar esta noticia si no eres un usuario registrado y has iniciado sesión.
Si quieres, puedes registrarte o, si ya lo estás, iniciar sesión ahora.

de qué va...

David de Jorge y Hasier Etxeberria, autores del libro "Porca Memoria" (Ed. RBA), publican y guardan aquí sus inspiraciones gastroliterarias. O algo así.

Comentarios destacados

para los que estan a dieta una buena ensalada de NESTOR, para los que NO, la misma ensalada pero remojando bien remojao el pan... +

por vicky el 26/08/2008 a las 10:10

el Nestor es algo mas que la religion catolica para los donostiarras +

por Anónimo el 26/08/2008 a las 14:57
Nuestra selección
Hartos del coche

Un viaje por los metros del mundo

Un recorrido por los principales suburbanos del mundo: Tokio, Nueva York, Londres, Viena...

¿Saben los ministros si sus móviles son seguros?

Los correos enviados a través de móviles pasan por servidores ubicados en otros países.

Señores banqueros, no nos cuenten más cuentos

Sólo 28 de los 204 bancos y cajas acudieron ayer a la subasta del Gobierno.

Cuando la fotografía no basta para ganar el Premio Nacional

Bleda y Rosa, Premio Nacional de Fotografía.