PORTLAND (EEUU).- El verano es quizás la estación más hermosa para conocer Portland. La ciudad se ofrece en todo su esplendor a sus visitantes y una infinidad de secretos pugnan por ser desvelados. Capital del Estado de Oregón, Portland es una pujante ciudad que lucha por hacerse un hueco entre las más importantes del Oeste.
Vistas desde el St. Johns Bridge.
Dicen que es una de las reservas del voto demócrata de los norteamericanos, pero fuera de consideraciones políticas, es cierto que pocas ciudades se atreven a tolerar manifestaciones públicas contra el presidente un 4 de julio. Las comunidades homosexuales viven en perfecta integración social así como los numerosos artistas quienes encuentran aquí, no sólo mercado, sino el siempre insuficiente apoyo institucional.
Cuando llegas a Portland, te encuentras con una ciudad americana más, con un 'downtown' (centro) lleno de rascacielos, sin aparentemente mayor interés. Parece mentira que una ciudad tan moderna pueda albergar edificios tan antiguos como bonitos. Pasear por el centro histórico se convierte en una gozada, por lo bien cuidado que está, sus frescos parques y sus bien distribuidas fuentes de agua.
Uno de los paseos que no te puedes perder está entre Chinatown y el paseo marítimo: allí se instala los fines de semana el Saturday Market, donde los artesanos locales muestran sus creaciones a precios 'de mercado'. Y ya sabemos que el arte es caro… Aún así, merece la pena darse una vuelta, pues siempre hay novedades, como anillos y collares hechos a partir de cubertería reciclada, o conseguir en el momento tu retrato en barro.
El Chinatown de Portland.
Muy cerca del mercado se halla también la histórica Skidmore Fountain, punto de encuentro de jóvenes y pedigüeños, así como de cantantes y cazatalentos buscándose entre sí.
Pero, sin ninguna duda, el corazón de downtown es Pioneer Square. Auténtico centro neurálgico de la ciudad, desde donde se puede acceder a todos los puntos de interés: el Portland Art Museum, el histórico Portland Center for the Performing Arts o el South Park Blocks, oasis de frescor y descanso envuelto en cemento y cristal, denominador común de cualquier ciudad americana que se precie.
Allí mismo podemos visitar los sábados el mercadillo de frutas y verduras. También encontramos el Oregon Historical Society, un imprescindible para los apasionados de la historia de los pioneros americanos: vaqueros de pañuelos en el cuello, caravanas de colonos y transporte de cabezas de ganado a través de los interminables y polvorientos caminos.
Y en estos tiempos de crisis que corren, Portland se enorgullece además de poder sustituir el color rojo de los números y transformarlos en verde. Este es el resumen del libro contable:
Además de esto, la ciudad cuenta con 14.600 hectáreas de parques y jardines a quienes, de momento, nadie se ha entretenido en buscar un récord de algo, pero todo se andará.
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Todo muy verde, vaya suerte. Me ha gustado mucho tu crónica, gracias. +
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